Alfabeto latino

 

El alfabeto latino es el sistema de escritura alfabético más usado en el mundo, y constituye la base de la mayoría de lenguas occidentales modernas.

 

Históricamente, evoluciona de una variante del alfabeto jónico griego que los romanos adoptaron a partir del alfabeto etrusco hacia el 700 a.C. para representar el latín arcaico. Posteriormente, durante la Edad Media, fue adoptado por las lenguas románicas que evolucionaron a partir del latín, así como las lenguas celtas, germánicas, bálticas y algunas lenguas eslavas, y finalmente se extendió a la mayoría de idiomas europeos. Durante la época colonial, el comercio y el cristianismo ayudaron a extender el alfabeto latino a las lenguas indígenas de América, Australia, Polinesia, Extremo Oriente y África.

 

El primitivo alfabeto latino que evolucionó del sistema de escritura griego aportó como principal novedad la representación de los caracteres mediante trazos redondeados, gracias al empleo de la pluma y la tinta para escribir (las letras griegas poseían formas angulares debido a que se grababan en piedra y otras superficies mediante un punzón). Además, los romanos generalizaron la costumbre de escribir de izquierda a derecha.

 

De las 26 letras originales del alfabeto etrusco, los romanos adoptaron 21. El originario alfabeto latino estaba compuesto por los siguientes caracteres:

 

ALFABETO LATINO ARCAICO (ss. VII-I a.C.)

A

B

C

D

E

F

ı

H

I

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

V

X

 

NOTAS

• C representaba los sonidos de las modernas letras g y k.

• ı transcribía la Ζ (zeta) del alfabeto griego, que no existía en etrusco; más tarde, hacia el siglo III a.C., fue sustituida por una nueva letra G para representar el sonido [g] de la letra C.

• I representaba los sonidos de las modernas letras i y j.

• V representaba los sonidos de las modernas letras u, v y w.

 

Tras la conquista de Grecia en el siglo I a.C., los romanos adoptaron las letras Υ (ypsilon) y Ζ (zeta) de su alfabeto y las incluyeron al final del suyo, con lo que tomó cuerpo un nuevo alfabeto latino formado ya por 23 letras:

 

ALFABETO LATINO CLÁSICO (ss. I a.C.-III d.C.)

A

B

C

D

E

F

G

H

I

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

V

X

Y

Z

 

Entre los siglos III y VIII, el alfabeto latino clásico se representó en la escritura de los escribas mediante el llamado alfabeto uncial, un sistema de escritura formado por letras mayúsculas de formas más redondeadas. Igualmente durante este periodo se añadieron los caracteres J (para distinguirlo de I) y U (para distinguirlo de V), y se introdujo el uso de letras minúsculas. De esta forma, el alfabeto uncial evolucionó a un nuevo sistema de escritura conocido como alfabeto merovingio (o carolingio minúsculo), usado de forma mayoritaria en Europa entre los siglos VIII y XIV.

 

Posteriormente, durante la Edad Media, se añadió el carácter W (originariamente una forma ligada de V y V) para representar un sonido de las lenguas germánicas que no existía en el latín medieval, con lo que el moderno alfabeto latino quedó definitivamente configurado con las siguientes 26 letras:

 

ALFABETO LATINO MODERNO (desde el s. XIV)

Mayúsculas

A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

U

V

W

X

Y

Z

Minúsculas

a

b

c

d

e

f

g

h

i

j

k

l

m

n

o

p

q

r

s

t

u

v

w

x

y

z

 

La única novedad destacable que se introdujo en el alfabeto latino durante el Renacimiento fue la convención de considerar I/U como vocales, y J/V como consonantes (con anterioridad, las primeras se empleaban como simples variantes de los segundas).

© www.linguasport.com

Página creada, diseñada y editada por Santiago Velasco